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La OMS pide vacunar contra el COVID-19 a los transportistas profesionales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido que los transportistas profesionales sean tratados como trabajadores esenciales dentro de los programas de vacunación que van a llevar a cabo cada país contra el COVID-19. La mayor exposición que tienen a la enfermedad por su alta movilidad convierte a los chóferes en vector de contagios, siendo además su labor esencial, como así se demostró durante el Estado de Alarma, para mantener la cadena de suministro y el abastecimiento de productos de primera necesidad para toda la población.

En línea al ruego de la OMS, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) ha solicitado al Ministerio de Sanidad que incluya a los transportistas en el colectivo de trabajadores esenciales, para que así puedan recibir la vacuna en la fase 1 que tendrá lugar entre enero y marzo de 2021. Cabe recordar que durante esta primera etapa de vacunación prioritaria se atenderá al personal sanitario de distinta índole, a los residentes en residencias de personas mayores y a personas dependientes no institucionalizadas.

No obstante, considerando que el transporte de mercancías por carretera se trate como un sector esencial -noveno en el orden de prioridades-, los chóferes de vehículos de transporte no recibirían la vacuna hasta la recta final de la fase 2 de vacunación, etapa que tiene lugar entre abril y junio de 2021. Un plazo de tiempo excesivo para FENADISMER por la gran exposición que tienen los transportistas, algo que se debería tener en cuenta a la hora de vacunar a los trabajadores esenciales de sectores distintos al de la salud en una fecha más temprana, como son transportistas, policías u otros trabajadores esenciales para la Administración.

No obstante, los transportistas tienen un elevado riesgo de contagio y también de ser vector de contagios por su movilidad y por interactuar con un gran número de trabajadores en los puntos de carga y descarga, así como en otros puntos de parada habitual como pueden ser los establecimientos de restauración y hostelería o las áreas de descanso. Además, este riesgo se ve multiplicado por la obligación que sufren en ocasiones de realizar las tareas de carga y descarga, manipulando elementos como transpaletas o carretillas elevadoras que también son manejados por otros trabajadores.